
Lo que ya no es tan normal es que una persona devuelva los libros que no devolvió… en 1958.
Imaginad la sorpresa de Georgette Bordine, bibliotecaria de la Camelback High School de Arizona (EE.UU.) cuando abrió un paquete a nombre de la biblioteca y descubrió que dentro había dos libros con más de 50 años y una carta anónima.
En ella alguien explicaba que, siendo un estudiante y al poco de sacar los libros, su familia tuvo que mudarse de estado y no pudo hacer la devolución. Después de tantos años decidía devolverlos y pagar como un buen ciudadano la multa estipulada por el instituto.
De esta manera a la carta acompañaba un pago de 745 dólares (algo más de 500 Euros). Es decir, los dos centavos al día que se pagaban en aquellos días por libro "retenido".
¿Este desconocido o desconocida demuestra que todavía gente honrada o que "cada día que amanece el número de tontos crece"? No lo sabemos pero una cosa es segura: cuando esa persona no quiere decir su nombre y ha devuelto los libros… es que los ha fotocopiado sin autorización.
Explore the seven wonders of the world Learn more!

No hay comentarios:
Publicar un comentario